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Los seguidores del club nineties anxiety tenían el corazón roto con Justin Timberlake desde hacía un tiempo. Cry me a river mood. Y es que, el cantante de *NSYNC fue acusado de dos delitos en su momento: humillar a Janet Jackson en la Super Bowl de 2004 y ayudar a que los medios de comunicación de los años 00′ se volviesen contra su ex novia Britney.

Britney Spears y Justin Timberlake

Con el lanzamiento del documental de New York Times, “Framing Britney Spears”, el bombardeo de críticas hacia Timberlake ha aflorado más que nunca. Hace unos días, el icono pop publicaba una réplica en Instagram, disculpándose con Jackson y Spears. “Me importan y respeto a estas mujeres, y sé que fallé”.

Justin nunca pidió perdón públicamente por haber mostrado el pezón de Jackson durante la Super Bowl. Tampoco por “presumir” de haberle quitado la virginidad a Britney e iniciar el rumor de que le había engañado durante su relación.

En el comunicado, se justifica a través de los factores estructurales que le llevaron a él y a otros a actuar así: “La industria es defectuosa. Hace que los hombres, especialmente los blancos, tengan éxito… Debido a mi ignorancia, no lo reconocí por todo lo que era mientras sucedía en mi propia vida, pero no quiero volver a beneficiarme de que otros sean arrastrados”. Quizás Justin lo hizo en su momento por ser un poco apático y misógino, y no por ser esclavo de la sociedad patriarcal.

El post concluye con la promesa de Justin Timberlake de “hacerlo mejor”, aunque en ningún momento toma conciencia y se compromete con la causa #FreeBritney.