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Los desfiles de Alta Costura, a diferencia de los desfiles de prêt-à-porter, requieren de una atención obsesiva por los detalles: drapeados, pliegues, incrustaciones y volúmenes… un trabajo que muchas veces no valoramos. Por eso, recapitulamos algunos de los vestidos que más horas han requerido.

Además del proceso de elaboración que es mucho más costoso, el imaginario estético aspira a ser aún más fuerte e impactante, sumergiendo a modelos y espectadores en una dimensión onírica en la que se quiere alcanzar lo extraordinario. Quince minutos de espectáculo para que juzguen en cuestión de segundos una colección en la que las horas de trabajo pueden superar las 2000.

Los vestidos que más horas tardaron en hacerse

Para el desfile SS18 Couture, Chanel había recreado un look durante un total de 1.150 horas (750 para el vestido de plumas y 400 para el chaleco, los pantalones y la capa) en las que trabajaron hasta dos talleres. Las plumas, además, fueron extraídas de gallos y avestruces y fueron acompañadas de 550 camelias de organza de seda y 450 pétalos de camelia de plástico.

Schiaparelli, en el mismo año, también presentó un vestido para el que se requirieron 500 horas de bordado y 250 horas de trabajo de taller. Además, se utilizaron hasta 54.795 perlas sintéticas. Para el look número 1 de Iris van Herpen, por otro lado, fueron 260 horas gracias a la impresión 3D. El uso de la tecnología PolyJet permitió imprimir telas ultrafinas, desarrollando un modelo paramétrico capaz de traducir patrones 2D en datos 3D.

El look Couture 21 de Chanel FW21 llevó 2525 horas de trabajo, lo que equivale a más de 105 días, según un post de Instagram de la cuenta Stylenotcom. Solo por el bordado de la chaqueta, Maison Lemarié, el taller que ocupa un lugar destacado en las creaciones de Karl Lagerfeld y también colabora con otros diseñadores de moda, estuvo 2.200 horas para hacer el look.

Este look consta de unos 40.000 elementos, lo que lo se considera el que más horas demandó de Chanel. El récord, sin embargo, se lo lleva Balenciaga con un vestido de novia transparente perteneciente a la 51st Couture Collection realizado con 250 metros de tul. El bordado tomó 7.500 horas e incluía 70.000 cristales, 80.000 hojas de plata y 200.000 lentejuelas.

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