Su tema Feria de Madrid sirve como himno alternativo a los chotis de San Isidro. También como perfecta pócima contra el desamor. Hablamos con la cantante y actriz sobre sus próximos proyectos musicales y cinematográficos.
Hace ahora un año, Dora corría bañada en lágrimas vestida de chulapa por la pradera de San Isidro huyendo de una decepción amorosa. Podría ser la perfecta escena de una peli o un videoclip, pero fue una experiencia personal dolorosa que quiso sanar como mejor sabe hacer: volcándolo la ruptura en una canción esa noche mismo. El resultado, Feria de Madrid, es de lo más emotivo que ha grabado hasta la fecha y sirve de pistoletazo de salida para el que será su nuevo disco, que prepara junto a productores de la talla de Bronquio o Edu Requejo.
Dora eligió presentarse al mundo a secas, dejando atrás los apellidos Postigo y Bosé (o Salvatore, para ser más exactos). Tras un arranque artístico precoz que desembocó en un álbum de debut junto a Pional y un papel protagonista en una particularísima revisión de Alicia en El País de las Maravillas dirigida por Paco León, Rainbow (2022), este promete ser su año de consolidación. Junto con el rollout de su nuevo álbum, que irá descubriendo con el lanzamiento de algunos singles, se ha embarcado de nuevo en la actuación bajo las órdenes de Achero Mañas en el drama musical Ama, donde participa también en la banda sonora junto a Alice Wonder. Compartimos con ella la primera tarde de calor en Madrid antes de su showcase en la fiesta Forbes House Music Industry.
HIGHXTAR (H) – Estás arrancando el rollout de tu nuevo trabajo. ¿A qué suena la nueva Dora?
Dora (D) – Pues mira, la nueva Dora suena a un ‘clásico roto’, un poco como una muñeca rota moderna.
(H) – Dices que te has reconciliado con Madrid. ¿Por qué estabas peleada con la ciudad y qué ha cambiado?
(D) – Estaba peleada en muchos aspectos: en el amor, en lo social, en la cultura… En un montón de cosas. Pero ahora me he reconciliado. Creo que todo tenía mucho que ver con el amor, que al final va ligado a lo social y a la gente de la que me rodeo. Ahora que he sanado un poco ese círculo, ya estoy más reconciliada con la ciudad.
(H) – Aparte de los bocatas de calamares, dime tres cosas de Madrid que no cambiarías por nada.
(D) – Los bares, la gente y las fiestas.
(H) – En Feria de Madrid, tu nuevo tema, cuentas cómo te rompieron el corazón el año pasado en plenas fiestas de San Isidro. ¿Algún consejo para reparar un corazón roto?
(D) – Yo creo que lo mejor es hablarlo con amigas, algo que está muy bien pero que no se practica tanto. Yo suelo hablar con mis amigas de otras cosas, pero mis vivencias más profundas y rotas, donde peor lo paso, me las suelo guardar para mí. Así que ese es mi consejo: hablarlo con una amiga que te cure todos los males, y chimpún.
Para reparar un corazón roto, lo mejor es hablarlo con amigas. Algo que no se practica tanto: yo suelo hablar con ellas de otras cosas, pero mis vivencias más profundas me las suelo guardar.
(H) – ¿La mejor manera de superar un desamor para un artista es contarlo en su obra?
(D) – Yo creo que sí, la mejor manera para un artista de superar cualquier cosa es a través de su obra. Para eso somos artistas, para eso hacemos música y para eso vivimos. Si no, no lo seríamos.
(H) – ¿Qué es lo más loco que has hecho por amor?
(D) – Pues no sé, lo típico… cogerme un puto AVE [Risas]. Un AVE, ¿eh? Un avión por amor no me cojo.
(H) – En el videoclip de Feria de Madrid le pones a uno un clavel en la boca…
(D) – Al doble de mi ex, LOL. Es un gesto para mandar a alguien callar.
(H) – De ahí mi pregunta: ¿A quién le pondrías hoy un clavel en la boca?
(D) – Es que ese es un gesto muy de mandar a callar a alguien, en plan: chitón, basta. Hoy se lo pondría a mi hermana, que me ha robado unos pendientes y la voy a matar [risas]. La quiero mucho, pero callaíta. Te quiero mucho, June.
(H) – Hablando de tu entorno familiar. Escuchando este tema tuyo de San Isidro resulta inevitable recordar la versión que hizo tu madre, Bimba Bosé, junto con su grupo The Cabriolets y Ariel Roth, del mítico Madrid de Agustín Lara.
(D) – ¡Hombreeeee! Mira, lo único por lo que voy a hablar aquí de mi madre es por ese maravilloso chotis. Fue una de mis primeras revelaciones de Madrid. Ahí todos enormes en el videoclip tocando en la Gran Vía, era maravilloso. Y con Ariel Roth, una fantasía.
(H) – Podemos reconocer el tono de voz de tu madre en el tuyo, y ella también era una gran fan del R&B. Incluso llevas tatuado en el pecho el tatuaje con la caligrafía de David Delfín que también se hizo tu madre con el Zeige deine wunde (muestra tu herida) de Joseph Beuys. ¿En qué sientes que hay un hilo invisible que os conecta artísticamente?
(D) – Pues mira, yo creo que en la actitud, seguro. Hay algo ahí que se me ha quedado dentro.
(H) – En el arranque de tu carrera, grabaste y cantaste mucho junto a tu padre, el músico y realizador Diego Postigo. ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de haberte emancipado artísticamente de tu padre?
(D) – Mi padre siempre va a estar ahí para mí artísticamente, y eso es lo bonito de tenerle trabajando conmigo. Pero es muy difícil trabajar con un padre [risas]. Bueno, con cualquier familiar, yo creo. Nosotros lo hemos llevado muy bien; y a día de hoy somos amigos y nos queremos mucho.
(H) – ¿Qué artista querías ser de mayor y qué artista quieres ser ahora de mayor?
(D) – Ahora mismo estoy muy Rocío Dúrcal, yo quiero ser una señora. Pero en el fondo creo que soy más una Nina Hagen, una rara; voy un poco por ahí.
(H) – Empezaste subiendo canciones a YouTube a lo Justin Bieber y publicaste tu primer single con solo 15 años. ¿En qué te ha beneficiado y en qué te ha perjudicado ser una artista tan precoz?
(D) – Bueno, el otro día volví a ver el primer vídeo que colgué en YouTube y pensé: ‘Pero qué horror, ¿cómo subo esto?’. Me daba como vergüenza. Es un poco putada eso de crecer en el mundo de la música y que se vea todo tu recorrido. Es tanto bueno como malo, porque luego salir de ciertas cosas es complicado. Yo no puedo evitar querer empezar de cero a veces. Digo: ‘¿Cómo limpio todo esto que he hecho por explorar, y por puro amor a la música, y por ganas de sacar cosas?’. Pero no se puede borrar. Y eso también es bonito.
(H) – Han pasado ya unos meses desde tu experiencia en el Benidorm Fest junto a Marlon Collins. ¿Qué valoración haces de aquella experiencia?
(D) – Fue muy fuerte. Era un espacio en el que no me imaginaba estar y he aprendido muchísimo. Es un nivel de curro enorme en muy poco tiempo, muy exigente. ¿Qué me llevo de ahí? Pues la experiencia, hijo, qué me voy a llevar.
(H) – Después de Rainbow con Paco León, vuelves a la actuación con Ama, de Achero Mañas, en un proyecto que presentan como un drama musical. ¿Qué podemos esperar de esa película?
(D) – Se puede esperar mucha música; al final, casi todo lo que hago gira en torno a ella, igual que pasó con Rainbow. Aunque todavía no hemos rodado y no puedo contar mucho del guion, hay algo muy guay que es el elenco de chavales. Es una historia con un rollo de barrio, muy real, que es algo muy de Achero.
Es un poco putada eso de crecer en el mundo de la música y que se vea todo tu recorrido, porque luego salir de ciertas cosas es complicado.
(H) – También has trabajado poniendo copas. ¿Qué se aprende detrás de la barra de un bar?
(D) – Se aprende muchísimo, creo que es donde más se aprende. Es casi como un escenario o un teatro. Estás ahí detrás defendiéndote, aguantando a todo tipo de gente, lidiando con los borrachos y aprendes a hacerte como una coraza. Y luego también están tus amigos que van a verte y a los que tienes que cortarles el grifo, nunca mejor dicho. Sí, es muy cañero trabajar en un bar. Sobre todo de noche, que es lo que hacía yo.
(H) – ¿Qué escuchas compulsivamente cuando estás triste?
(D) – A David Bowie, todo el rato.
(H) – ¿Y cuando estás alegre?
(D) – Buena pregunta. No escucho mucha música cuando estoy contenta, curiosamente. Pero si tuviese que decir a alguien, elegiría a Camilo Sesto, me pone súper feliz.
(H) – Dime tres artistas que te hayan marcado a fuego. Pueden ser más allá de la música.
(D) – El otro día hablaba con mi padre de John Waters y de Divine, a los que meto en el mismo saco, si me lo permites. También Ricardo Cavolo; justo ahora me estoy leyendo La conjura de los necios con una portada ilustrada por él y me influye mucho su imaginario. Y por último, una mujer: Nina Simone. La amo, es mi reina, mi todo, mi problematic queen. Es la mejor, genia.
(H) – Para cantar, ¿inglés, español o todo lo contrario?
(D) – Español, me encanta. Hace poco hablaba con una amiga sobre cuál era más difícil. En español es mucho más complicado escribir y cantar porque las rimas no salen tan fáciles como en el inglés. Exige currarse más la letra y el arte, y esa dificultad lo hace más bonito para mí.
(H) – ¿Qué bailas o cantas cuando nadie te ve?
(D) – Últimamente estoy escuchando mucha salsa y boleros, soy una tía clásica. En concreto me encanta Héctor Lavoe. De hecho, estaba el otro día escuchando el tema Cocotaso de Yung Beef y estoy convencida de que recuperaron la voz de Héctor Lavoe con IA para la frase del arranque. O a lo mejor la han rescatado de otro lado. En cualquier caso, soy muy fan de los dos.

(H) – Si pudieras vivir la vida de otra persona por un día, ¿quién sería?
(D) – ¿Puedo decir un animal? Sé que es raro, pero elegiría a mis gatos. Lo pienso muchísimo, sobre todo cuando estoy triste: qué bien viven, qué tranquilidad, les llega la comida, no tienen que pensar en nada y duermen cuando quieren.
(H) – ¿Con quién colaborarías sin pensártelo?
(D) – Con Amore, me encanta.
(H) – Sé que escribes un diario personal. ¿Hay algún secreto que puedas revelar?
(D) – No, porque si lo revelara dejaría de ser un secreto.
(H) – ¿Un placer culpable reciente?
(D) – No sé si es un placer culpable o simplemente un placer, pero ahora que es primavera, me gusta ir al Retiro y coger una ramita de romero para olerla. Aunque sé que en los parques no se pueden arrancar plantas, así que supongo que por eso es un poco culpable. Otro placer culpable podría ser llorar, porque a mí me encanta llorar, es como mi cosa favorita. Me encanta llorar y descargar.
(H) – Si acudieras a que te echaran las cartas, ¿qué te gustaría que saliera?
(D) – Pues mira, hace unos meses fui y me salieron El Mago y La Emperatriz. Yo ni puta idea de cartas, pero voy mucho a brujos y a gente que me cuente cosas. Y esto específicamente de El Mago y La Emperatriz me salió en una tirada de cartas que me hizo un amigo de la banda María Jesús y su Hijo, que son estupendos, por cierto. Y me obsesioné con El Mago, pero heavy. Además esto fue cuando empecé con el nuevo disco. Y coincidió con mi momento más creativo, así que las cartas tenían razón. Me explicaron que es una carta poderosa y creativa, pero muy desordenada. Tienes todo encima de la mesa pero no sabes cómo organizarlo, así que el destino queda abierto a lo que tú decidas hacer con ello.
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