Nuestros 5 imprescindibles de MIRA Festival 2026

Seleccionamos nuestros artistas favoritos del cartel de MIRA Festival 2026 que están redefiniendo el pop, la electrónica y la cultura de club.

Nuestros 5 imprescindibles de MIRA Festival 2026

Arca, Shygirl, AMORE, underscores y Machine Girl. Cinco nombres que nos interesan del cartel de la 15ª edición de MIRA Festival, donde el pop experimental, la cultura de club y las nuevas escenas digitales vuelven a encontrarse en Barcelona.

En el cartel de MIRA 2026, AMORE comparte espacio con Machine Girl. Puede parecer una combinación extraña si pensamos en las melodías delicadas y las referencias al folclore de la primera frente a los ritmos frenéticos y la distorsión de los segundos. Pero justo ese contraste explica bastante bien el momento que atraviesa la música alternativa. Las escenas se mezclan, las referencias circulan a una velocidad imposible de seguir y las categorías que antes servían para ordenar nuestros gustos empiezan a quedarse pequeñas.

Los próximos 6 y 7 de noviembre, MIRA Festival regresará a Fira Montjuïc para celebrar su 15ª edición, reuniendo 27 propuestas musicales que van desde la electrónica experimental hasta el pop más imprevisible. Arca, Shygirl, Max Cooper, Helena Hauff, Tortoise, Nicola Cruz o Machine Girl forman parte de una programación que entiende la música como una experiencia que también puede construirse a través de la imagen, la tecnología y la performance.

Este año, además, el festival propone un descenso a las profundidades marinas como metáfora del underground: un ecosistema donde conviven formas de vida inesperadas y donde la transformación es constante. Una idea que conecta con buena parte de un cartel en el que encontramos artistas que llevan años reinventándose y otros que apenas están empezando a demostrar hasta dónde pueden llegar. Entre todos ellos, estos son los cinco proyectos que tenemos especialmente ganas de ver.

ARCA

Arca lleva más de una década haciendo música que parece adelantarse a su propio tiempo. Cuando comenzó a colaborar con Kanye West, FKA twigs o Björk, a principios de los 2010, su manera de trabajar con los sonidos digitales ya resultaba difícil de encajar dentro de los códigos de la producción convencional. Bases que se descomponen, voces que adquieren texturas casi irreconocibles y ritmos que aparecen y desaparecen sin previo aviso. Lo que para otros productores podía ser un error, para ella se convertía en el punto de partida de una canción.

La venezolana Alejandra Ghersi acabó construyendo una de las discografías más personales de la electrónica actual. Su serie de cinco álbumes KiCk, publicada entre 2020 y 2021, fue probablemente su proyecto más ambicioso hasta la fecha. En ella convivían el reguetón, el pop experimental, el ambient y los sonidos industriales, con colaboraciones de artistas como Rosalía, SOPHIE o Sia. Una demostración de que la música de club podía funcionar también como un espacio para explorar la identidad, el cuerpo y sus posibilidades de transformación.

Después de cinco años sin publicar un álbum, Arca regresó el pasado julio con XXXXX, editado por XL Recordings, y lo hizo recuperando su faceta más experimental. El disco, concebido inicialmente como una mixtape, abandona buena parte de las estructuras pop de KiCk para adentrarse en una electrónica más agresiva. Willow comienza con un ritmo cercano al trap que termina acercándose al dubstep, mientras que Syncope juega con percusiones fragmentadas y sintetizadores que parecen moverse fuera de cualquier patrón reconocible.

El resultado recupera la libertad de sus primeras referencias experimentales, como &&&&& y @@@@@, trabajos fundamentales para entender cómo Arca desarrolló un lenguaje propio antes de que su nombre comenzara a circular por el pop internacional. En XXXXX vuelve a interesarse por la descomposición del sonido y por la posibilidad de construir música a partir de elementos que, a primera escucha, parecen incompatibles.

Y aunque la música ocupa el centro de su obra, resulta imposible separar a Arca de su dimensión visual. Sus performances, videoclips y representaciones de cuerpos híbridos forman parte de un universo artístico que encuentra en el directo uno de sus formatos más completos. Prueba de ello fue Diva.Experimental, la transmisión inmersiva que estrenó este verano desde distintas localizaciones de Barcelona.

En MIRA presentará un nuevo espectáculo audiovisual alrededor de XXXXX el viernes 6 de noviembre. Una de las actuaciones más interesantes del cartel por la oportunidad de escuchar cómo una artista acostumbrada a romper las estructuras de sus propias canciones lleva su nuevo material al escenario.

SHYGIRL

Shygirl ha conseguido construir una identidad dentro del pop sin perder su conexión con la escena underground de la que procede. La cantante londinense, cuyo nombre real es Blane Muise, comenzó a destacar gracias a sus colaboraciones con Sega Bodega y SOPHIE, dos nombres fundamentales para entender la electrónica experimental británica de la última década.

Sus primeros trabajos combinaban bases industriales, rap, R&B y una sexualidad explícita que se alejaba de las narrativas habituales del pop comercial. Pero fue con Nymph (2022) cuando empezó a explorar un registro más amplio, introduciendo melodías delicadas y momentos de vulnerabilidad que contrastaban con la contundencia de sus producciones.

Más adelante, los EP Club Shy (2024) y Club Shy Room 2 (2025) recuperaron el espíritu de la música de baile de mediados de los 2000: house, electro, ritmos cercanos al Jersey club y estribillos construidos para sonar en mitad de una pista llena. En este último reunió a PinkPantheress, Jorja Smith, Isabella Lovestory y Saweetie, entre otras colaboradoras, demostrando su capacidad para moverse entre diferentes escenas sin abandonar su sonido.

Ese interés por la cultura de club también ha tomado forma fuera del estudio con CLUBSHY, su propia serie de fiestas, que ha pasado por algunas de las principales ciudades del circuito nocturno internacional. El proyecto funciona como un espacio donde Shygirl puede desarrollar su faceta de DJ y conectar directamente con la comunidad que ha acompañado su carrera.

Pero 2026 parece marcar un giro importante. El próximo 6 de noviembre publicará Swallow!, su segundo álbum de estudio, un trabajo producido por Karma Kid y Casey MQ que explora una faceta más romántica y cercana al indie y al trip-hop. Sus primeros adelantos, Alyse y Lucky (Hymn), sustituyen parte de la contundencia del club por guitarras, voces superpuestas y una atmósfera más íntima.

No es una ruptura completa con su pasado, pero sí una evolución interesante para una artista que durante años ha convertido la noche en su principal escenario creativo. Si Club Shy exploraba el deseo a través de la pista de baile, Swallow! parece interesado en lo que ocurre cuando esa euforia deja paso a sentimientos más complicados. Su paso por MIRA coincidirá con el lanzamiento del disco, un momento atractivo para encontrarse con una artista que está redefiniendo su propio sonido.

AMORE

El pop alternativo español atraviesa un momento de efervescencia creativa, impulsado por una generación de artistas que están desdibujando las fronteras entre géneros. Artistas como Ralphie Choo, Mori, Tristán, Judeline, Rusowsky o Rebe han desarrollado lenguajes propios a partir de influencias que van del R&B a la electrónica, pasando por la música tradicional española. En ese contexto, AMORE ha encontrado un camino distinto, más intuitivo y difícil de clasificar.

Detrás del proyecto está María Moreno Martínez, artista murciana afincada en Madrid que ha construido su identidad musical jugando con referencias aparentemente incompatibles. Sus canciones pueden comenzar como una balada de inspiración folclórica y terminar incorporando ritmos urbanos, efectos digitales o melodías propias del indie. Todo con una sensibilidad que encuentra valor en los pequeños detalles y en las imperfecciones de la producción.

Su primer álbum, Top Hits, Ballads, etc…, publicado en 2025, funciona casi como una recopilación de canciones de distintas etapas de una carrera imaginaria. El título tiene algo de broma, pero también explica su manera de entender la música. Cada tema explora una dirección diferente sin necesidad de construir un sonido uniforme.

En Querió, las castañuelas y los ritmos de jota conviven con una producción de corte experimental. Last Maria on Earth se aproxima al indie rock de guitarras suaves y melodías melancólicas, mientras que Delirio recurre a una base de reguetón minimalista para hablar de las contradicciones del enamoramiento. Incluso cuando utiliza estructuras reconocibles, AMORE introduce pequeños elementos que terminan alterando el resultado.

Esa libertad creativa es precisamente lo que hace tan interesante su propuesta. Mientras buena parte del pop actual persigue producciones impecables y estructuras cada vez más calculadas, AMORE conserva cierto carácter doméstico y una manera de escribir que parece dejar espacio al accidente. Su música se permite ser extraña, frágil y divertida al mismo tiempo, sin que ninguna de esas cualidades anule a las demás.

A principios de este año volvió a sorprender con Sobre tu ventana, una colaboración con Rebe que recupera elementos de la copla y referencias a voces como Rocío Jurado o Rocío Dúrcal para trasladarlas hacia un terreno cercano a la new wave y el pop experimental. Una canción que refleja cómo una nueva generación está encontrando maneras propias de relacionarse con la tradición musical española.

En MIRA podremos verla en formato audiovisual, una oportunidad para descubrir cómo se trasladan al directo esas composiciones que parecen construidas a medio camino entre lo íntimo y lo teatral. Su presencia también aporta una sensibilidad diferente a un cartel marcado por la electrónica, demostrando que la experimentación musical puede adoptar formas muy distintas y encontrar nuevos caminos incluso dentro de las estructuras del pop.

UNDERSCORES

Hay una generación de artistas para la que Britney Spears, Skrillex, el K-pop y la electrónica experimental forman parte de una misma educación musical. underscores pertenece a esa generación y está llevando sus referencias mucho más lejos de lo que parecía posible hace unos años.

El proyecto de April Harper Grey comenzó a desarrollarse en internet, dentro de comunidades musicales vinculadas al hyperpop, una corriente que lleva al extremo los recursos de la música comercial mediante voces procesadas, ritmos acelerados y producciones saturadas. Pero su sonido nunca se limitó a esa etiqueta. Desde sus primeros lanzamientos, Grey ha mezclado electrónica, pop punk, rock alternativo y melodías propias del pop adolescente de los 2000.

Su álbum Wallsocket (2023) fue el primer gran salto creativo, un disco construido alrededor de personajes e historias ficticias que demostraba que su propuesta tenía bastante más recorrido que la combinación de géneros aparentemente incompatibles.

Con U, publicado en marzo de 2026, underscores ha dado un paso más ambicioso. El álbum recupera la energía del pop comercial de principios de siglo, pero la lleva hacia una producción extraordinariamente detallada. Tell Me (U Want It)combina un estribillo inmediato con cambios de ritmo cercanos al dubstep; Do It incorpora referencias al K-pop y a Britney Spears, mientras que Music termina explotando en una sección de electrónica que recuerda al sonido de Skrillex durante los primeros 2010.

Lo interesante es que todas esas referencias funcionan dentro de canciones muy bien construidas. En lugar de utilizarlas únicamente como guiños nostálgicos, underscores las transforma en herramientas compositivas. U plantea una pregunta que lleva años sobrevolando la música nacida en internet: ¿qué ocurre cuando los recursos más extremos de la experimentación electrónica empiezan a utilizarse para construir canciones con vocación de convertirse en grandes éxitos pop?

El disco también cuenta con una identidad visual muy cuidada, desarrollada junto al ilustrador japonés Ochiai Shohei e inspirada en centros comerciales, espacios de consumo y recuerdos de la adolescencia. Un imaginario que conecta con el sonido del álbum y su fascinación por una época en la que la música pop parecía estar en todas partes. La nostalgia aparece aquí como una herramienta creativa más que como una simple recuperación estética del pasado.

underscores está viviendo uno de los momentos más interesantes de su trayectoria, pasando de ser un nombre de culto dentro de las comunidades musicales online a convertirse en una de las artistas más comentadas del nuevo pop alternativo. Su presencia en MIRA permitirá comprobar cómo funciona fuera de la pantalla un proyecto que nació precisamente dentro de ella.

MACHINE GIRL

Si hay una actuación en MIRA que promete poner a prueba la resistencia física del público, probablemente sea Machine Girl. El proyecto neoyorquino lleva más de una década desarrollando una mezcla explosiva de breakcore, hardcore punk, gabber, jungle y electrónica industrial, con una intensidad que resulta difícil de comparar con cualquier otro nombre del cartel.

Fundado por Matt Stephenson y desarrollado posteriormente junto al batería Sean Kelly, Machine Girl encontró sus primeros seguidores dentro de comunidades de internet interesadas en la música electrónica más extrema. Sus producciones iniciales combinaban ritmos de batería acelerados, distorsión y referencias a los videojuegos y la cultura digital. Con el tiempo, su sonido se fue acercando también al punk y al metal, mientras sus directos adquirían una energía cada vez más cercana a la de una banda de hardcore.

Su álbum de 2024, MG Ultra, consolidó esa evolución, pero ha sido con PsychoWarrior: MG Ultra X, publicado en octubre de 2025, cuando el proyecto ha llevado esa combinación a uno de sus puntos más intensos.

El disco aborda la ansiedad provocada por la sobreestimulación tecnológica, las redes sociales y la sensación de vivir permanentemente conectados. Y lo hace utilizando los recursos sonoros que mejor expresan ese estado: ritmos fragmentados, guitarras distorsionadas, gritos y cambios bruscos de velocidad.

En Down to the Essence, por ejemplo, las distintas capas de sonido parecen competir entre sí hasta formar una composición tan caótica como calculada. Phantom Doom introduce melodías cercanas al shoegaze, demostrando que Machine Girl también puede encontrar momentos de sensibilidad dentro de su habitual agresividad.

Aunque el disco suena constantemente al borde del colapso, detrás de esa violencia sonora existe una construcción mucho más precisa de lo que parece. Las influencias del metal, el noise rock y la electrónica de baile se superponen sin que ninguna termine imponiéndose del todo, dando forma a una música que encuentra su identidad precisamente en esa falta de estabilidad. Su directo representa una vertiente de la electrónica en la que la experiencia colectiva resulta fundamental.

Machine Girl recupera la dimensión más visceral de la cultura rave y la lleva hacia un territorio donde la frontera entre concierto de punk y sesión electrónica prácticamente desaparece. Una de esas propuestas que justifican acudir a un festival con ganas de descubrir algo distinto.

MÁS ALLÁ DE NUESTROS CINCO FAVORITOS

La 15ª edición de MIRA también ofrece motivos para mirar más allá de esta selección. Helena Hauff, una de las figuras más respetadas del techno y el electro contemporáneos, llevará su particular visión de la música de club; Max Cooper continuará explorando la relación entre sonido y visuales generativos, mientras que Tortoise aportará una perspectiva diferente desde el post-rock y la experimentación instrumental. A ellos se suman nombres como Nicola Cruz, ML Buch, Fennesz & Lillevan o Nosaj Thing x Daito Manabe.

El festival completará esa experiencia con una programación de arte digital que este año profundiza en la relación entre naturaleza, tecnología y nuevos entornos virtuales. Entre las instalaciones destacan An Ecosystem of Excess, de Pinar Yoldas, que imagina formas de vida adaptadas a la contaminación plástica, y Evolutionary Signals, de Sarabiotic, un ecosistema generativo que responde a la presencia del público. El escenario principal también se transformará con Resonant Field, de Onionlab, una intervención lumínica que reacciona al sonido y extiende el espectáculo visual hacia la pista de baile.

Quince años después de su primera edición, MIRA continúa reuniendo propuestas que rara vez encontramos juntas dentro de un mismo festival. Y esa convivencia es una de sus mayores virtudes. Poder pasar de la electrónica imprevisible de Arca a las melodías de AMORE, descubrir hacia dónde se dirige el pop de underscores o terminar completamente exhaustos después de Machine Girl. Porque a veces lo mejor de un festival no es confirmar que te gustan los artistas que ya conocías, sino volver a casa con alguno nuevo.

MIRA Festival celebrará su 15ª edición los días 6 y 7 de noviembre de 2026 en Fira Montjuïc, Barcelona. Toda la programación y las entradas están disponibles en mirafestival.com.

Sigue toda la información de HIGHXTAR desde Facebook, Twitter o Instagram

Podría interesarte…

© 2026 HIGHXTAR. Todos los derechos reservados.