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Una mente positiva ayuda en las situaciones mas difíciles. La crisis que contagió al mundo en 2008 fue una auténtica catástrofe, pero también fue un reto, una selección natural para los mas creativos que supieron sacarle partido con ideas novedosas.

La depresión económica que aconteció hace casi once años impulsó nuevos modelos de negocio innovadores que se adaptaron a la situación social del momento. Un gran ejemplo ahora que se acercan las vacaciones de verano es AirBnb, en principio el nombre del portal de alquileres se denominaba “Air bed & breakfast”, pero poco después se sintetizó en el nombre que conocemos hoy.

AirBnb lleva operando poco más de siete años y su valor ronda los 7.200 millones de euros, tiene más de 33.000 alojamientos registrados en 192 países; su historia comienza en San Francisco (California), cuando dos de sus tres fundadores: Nathan Blecharczyk, Brian Chesky y Joe Gebbia; encontraron dificultades para pagar el alquiler; cerca de su casa iba a dar comienzo una conferencia de diseño que atraería a mucha gente interesada en alojamiento asequible y con buena ubicación.

Una idea iba tomando forma, Brian y Joe decidieron alquilar camas portátiles en su casa, además de obsequiar a sus inquilinos con el desayuno, tuvo tanto éxito que pasó de ser un negocio casero a uno global. La locura del alquiler ha llegado hasta el punto de poder alquilar una isla completamente privada.

«Unas vacaciones inigualables que jamás olvidarás»

Dentro del portal de AirBnb existe una sección deluxe, en la que encontramos alquileres de mansiones, yates e islas entre otras opciones. La más sorprendente sería, quizás, disfrutar de una semana de un paraje privado rodeado de aguas transparentes y arena blanca. Nukutepipi se encuentra en el paraíso virgen de la Polinesia Francesa, a unos 16.000 kilómetros de nuestro país, si alguien te habla de desconectar, este es el lugar ideal. Un millón de dólares será el dinero que deberás desembolsar si quieres disfrutar de esta maravillosa isla durante una semana.

Por esa modesta cantidad de dinero podrás sentirte dueño de tres villas, quince bungalós a pie de playa, chef, masajista, médico, un coordinador de actividades, además de un capitán marinero para surcar las aguas cristalinas. Unas vacaciones inigualables que jamás olvidarás.

A continuación, os dejamos un vídeo resumen de las posibilidades que ofrece la isla, para que reconsideres que un millón de dólares es casi irrisorio.