READ IN: English

Ya hemos traído de vuelta los años 80 y 90, ahora toca revivir los principios de la década 2000, la época del mal gusto. La estética Y2K ha llegado y no solo a nuestro armario.

Y2K

Paris Hiltons | Y2K

Cuando llegaron los años 2000, que los celebrities tuvieran su propio estilista personal no estaba tan de moda como ahora. La gente tenía un estilo personal sin demasiadas garantías de buen gusto. El glamour eran famosas por Nueva York calzando botas UGG capturadas por paparazzis Starbucks en mano. La moda Y2K (‘Year 2K’) tenía unos criterios muy diferentes a los de estos últimos años, en los que hemos buscado desesperadamente eliminar el ruido, reducirnos a colores orgánicos, minimalismo y piezas eternas. Hoy día hemos vuelto a dar un volantazo de forma brusca e inesperada: queremos revivir el 2000.

Las carpetas colegiales de los millenials han resucitado para ilustrar nuestro feed de Instagram, con Paris Hilton luciendo minifalda vaquera y cinturón de diamantes, las Olsen como icono de estilo o el chándal como pieza fetiche. En esta prenda Juicy Couture era la consagración de lo cool, consiguiendo que el público identifique la firma con terciopelo rosa y coronas doradas. El principal atractivo de la marca es la nostalgia, así que ahora empieza a vivir su resurrección, aunque quizás no tan económica como simplemente estética.

Juicy Couture | Tracksuit

Todas las firmas han traído a 2018 diferentes elementos propios de principios de siglo. Prada ha recuperado sus bolsas de nylon y sus tops bandeau, Chanel coquetea con los pantalones de tiro bajo que solo le sentaban bien a Britney Spears y las marcas de maquillaje vuelven a potenciar sus paletas de sombras de colores chillones. Algunas marcas, como Unif (@unif) se han volcado enteramente con esta nueva estética. El criterio de que algo te siente bien o no ha pasado a un segundo plano, ninguneado y eclipsado por un rigor mejor: si me gusta me lo pongo, y si llama la atención es un plus.

Unif Clothing

Hay un consenso generalizado de que los años 2000 fueron horribles para la moda. Jurábamos que no íbamos a volver a cometer ciertos errores garrafales, pero ya hemos acogido en todos los contextos prendas que objetivamente no nos estilizan demasiado. Ahora estamos empezando a explotar algo impensable: las mallas de ciclista con blazer. Se han venido abajo todas nuestras nociones de lo estético y lo armónico.El nuevo paradigma fashiones el who cares.

No solo coloniza nuestro armario, la estética Y2K se infiltra en nuestro ocio y el mundo digital. Nuestros perfiles en redes sociales, el resurgir de las boy bands (que se lo digan a Pimp Flaco), el fanatismo a lo MTV o el amor por los logotipos. Tiene mucho que ver con dejar de avergonzarnos por el consumismo, el mal gusto, el gasto de dinero en cosas descartables, casi ridículas. Dejar de renegar de nuestra faceta vulgar. Ahora queremos todas esas cosas de las que sabemos que nos arrepentiremos el año que viene, y queremos reírnos de ello con orgullo. Puede que no vayan a ser los años de la elegancia y el buen gusto, pero van a ser divertidos y diferentes.

Nicopanda SS19 | Fendi SS19

Las principales usuarias de las redes sociales visuales son adultos jóvenes a quienes los 2000 les pilló en plena adolescencia, por lo que existe un elemento de nostalgia fácil de explotar. La Generación Z es demasiado joven para haber experimentado el estilo de los 2000, pero bien pensado, también tienen derecho a vivir su propio esplendor del horterismo. Por ahora la moda Y2K reina entre un público menor de 25 años, aunque tendremos que esperar un poco más para ver si lograr trascender, establecerse y conquistar otras generaciones.