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Ahora que, para algunos el paisaje costero se tercia dudoso, recordamos con más intensidad los viajes que hicimos a la playa. Tenemos tantas ganas de volver que, logramos evocar hasta los más mínimos detalles. La fotógrafa holandesa, Cleo Goossens nos ofrece Route du Soleil, uniéndose a la nostalgia colectiva por la pandemia de “los buenos momentos pasados”. Este álbum fotográfico está más lleno de sensaciones y emociones que de imágenes.

Cleo Goossens

Es imposible recordar toda una vida, pero los momentos que guardamos en nuestro interior tienen un significado especial. Es decir, todo aquello que podemos rememorar con fuerza es porque desbordaron nuestras emociones, aunque éstas se manifestaran de formas distintas. Por ejemplo, en una sonrisa, una carcajada, una lágrima o sentir erizarse la piel; lo cierto es que, sabemos que recordaremos ese momento en el mismo instante en el que lo estamos viviendo.

De esto último trata el nuevo trabajo de Cleo Goossens (@cleogoossens), los flases insignificantes de nuestros recuerdos que son capaces de conmovernos de todas las formas posibles. La fotógrafa reconoce que, desde siempre ha sido capaz de pensar mejor con imágenes. Además, reconoce que los idiomas han sido un obstáculo que nunca ha logrado superar. Por ello, le entusiasma que su trabajo rompa las barreras idiomáticas y pueda ser comprendido por todo el mundo. Una fotografía no necesita de palabras.

Route du Soleil es muy distinto a lo hemos podido ver hasta ahora en su carrera. Goossens está especializada en fotografía documental, pero este álbum es una copla de recuerdos de su infancia junto a sus padres. Esta recopilación de fotos surge tras el décimo aniversario de la muerte de su padre. Y en él rememora su verano de 1981 por la ruta francesa que une París con Lyon.

Cleo recuerda especialmente aquel verano porque fue el primero de muchos en los que ella y sus padres recorrían Francia en un Renault 4 amarillo canario durante las vacaciones. Tras tanto tiempo desde la perdida de su padre, decidió retomar aquellos viajes por carretera junto a su pareja Steve Janson a modo de homenaje. En él capturó fotos atemporales impregnados de añoranza por su niñez y los recuerdos que duran para siempre.

El resultado de esta aventura queda guardado bajo el nombre Route du Soleis. Actualmente está exhibido en la Galería Fleur en Wouter en Amsterdam donde se puede visitar. La artista confesó que el día que fue a imprimir el álbum se anunció la cuarentena. También, afirma que dudo en sí sería el mejor momento para publicarlo, pero con el cierre de museo y la cultura paralizada decidió ir a por ello. La holandesa espera que dé algún modo, estas imágenes sirvan de consuelo al espectador.