Autor: Alegría Olmeda (@alegriaolmeda) | Después de un año de lucha contra el cáncer, el diseñador andaluz que cambió la forma en que España entendía la moda, David Delfín, nos dejó todo un legado de moda y vanguardia. Tras cinco meses de ausencia y un paseo por Malasaña, donde todas las calles están empapeladas con su nombre, aquí, nuestro homenaje. #DAVIDELFINFOREVER

Ató una soga al cuello de Bimba (su musa sobre todas las cosas), cubrió el rostro de otras muchas de sus modelos con un saco de tela y levantó ampollas en el front row de aquella pasarela Cibeles de 2002, que quedó absolutamente escandalizada ante tal ‘ofensa hacia la mujer’. Y por si fuera poco, sonando: una banda sonora de orgasmos. Había nacido el genio.

COUR DES MIRACLES | Madrid Fashion Week |  FW03
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Pero nosotros, entonces, no estábamos preparados para entender que David Delfín venía para convertirse en el ‘enfant terrible’ de la moda patria para siempre. Aquella colección, ‘Cour des Miracles’, solo era un nexo entre arte y moda, que David Delfín no entendía por separado, y la capucha de tela de las modelos era un homenaje al famoso cuadro ‘Los amantes’, de René Magritte.

Su estética andrógina, postpunk y ochentera con el toque siniestro que tanto plasmaba en sus creaciones, convivía con esa constante referencia médica que le acompañó durante casi todas sus colecciones. Mención especial, a esa caligrafía infantil con la que David nos invitó (con la mano izquierda, siempre) a mostrar las heridas a través de sus prendas de ropa, escribió las más sinceras palabras de amor, e incluso con la que quedó grabado para siempre con tinta en la piel de más de una de sus amistades más íntimas.

Re-Edición de su última colección con motivo del que hubiera sido su 47 cumpleaños | Disponible Aquí

Gamberro y divertido como ninguno, jugó con colores y formas no solo en sus creaciones, sino también en el pelo de sus modelos. ¿Quién no recuerda a Bimba con ese look pelirrojo tan extremadamente artificial enfundada en un look verde quirófano? También exquisito a la hora de confeccionar patrones, pues los cuellos de sus camisas tradicionales, a veces eran holgados escotes de infarto, sus faldas lápiz, pantalones y, a sus chaquetas hubo ocasiones en las que les faltó una manga. Le atraía lo imperfecto, oímos de su boca en más de una ocasión. Cuánta magia cuando la moda española aún apenas estaba despertando…

Fiel a su peculiar imaginario (él era de extremos y lo mismo encontraba referencias en Oscar Wilde que en las Nancys Rubias), siempre lo recordaremos como aquel chico de la eterna sonrisa gamberra, revolucionario e inimitable (muy a nuestro pesar).

David Delfín

David Delfín abrió de par en par la ventana de la moda vanguardista de nuestro país, y fue uno de esos genios que nunca debió habernos dejado. Hasta siempre, David.

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