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Considerado uno de los padres del trap de nuestro país, Lil Moss (@le_petit_brioche) destila elegancia y tranquilidad con un estilo que demuestra que la música urbana es mucho más que agresividad, drogas y egocentrismo. De Damed Squad a triunfar en solitario, cuenta con un background de colaboraciones con los más grandes de la escena trap nacional. Su último trabajo lo consolida sin duda como una de las figuras más admiradas del género.

En “TITU”, Lil Moss reúne el talento de la escena urbana nacional de nuestro tiempo. Un extenso disco donde más de una veintena de artistas se unen bajo el inconfundible estilo de Le Petit Brioche. “TITU” baila entre géneros como el trap puro, el reggaetón o el r&b, sonidos que exponen las tendencias musicales del momento haciendo del álbum un escaparate de lo más top.

Hablamos con él para ver qué se cuece en la escena – y para dejar claro que aún nos queda mucho Lil Moss que disfrutar.

H.- En el trap has sido uno de los pioneros. Visto que has vivido la movida desde el principio, ¿qué cambios ha vivido?

Lil Moss (LM) – Creo que al principio todo era muy “mal hecho”, entre comillas, muy trash. Y aunque aún sigue habiendo esto en la escena urbana española, creo que se está profesionalizando un poco más. Y ya no es que lo escuchen solo unos pocos, sino que abarca un campo mucho más grande. No tenemos solo el trap de vendedrogas y de “vendo más que tú”, ahora hay un poco de todo.

H.- Y en ese proceso, ¿se pierde la pureza o se gana innovación?

(LM) – Yo creo que se gana innovación. Perder pureza ocurriría si fuera algo que no esté acorde con la persona que lo cante. No es solo alguien cantando, es todo lo que la envuelve, y mientras la persona haga lo que siente y lo que cree, la pureza no se pierde. 

H.- Es decir, que sigue siendo auténtico.

(LM) – Sí, yo creo que mientras esa persona sea fiel a sus principios y lo refleje en su música, la pureza no se pierde.

H.-  ¿Criticarías algo de la escena del trap español? Algún enfoque, alguna moda, alguna tendencia con la que no estés de acuerdo.

(LM)Creo que lo único que no me gusta del todo de la escena urbana española en general, no solo del trap, es que se intenta hacer música española imitando la música de fuera. En lugar de coger cosas de fuera y hacer música de aquí, música nuestra, copiamos lo de otro sitio. Hay que intentar que la música española suene a España y no a americano con letras españolas. Que se note que es de aquí, que no te recuerde a otra cosa.

H.-  El trap mezcla un poco mainstream y underground. ¿Con cuál de las dos facetas te quedas?

(LM) Con un mix. Mitad y mitad. Creo que toda persona que quiera triunfar en el mundillo, aunque diga que no quiere ser mainstream, por mucho que haya empezado con un público underground, acaba siendo mainstream al ir creciendo, aunque sea sin darse cuenta.

H.-  En «TITU», por ejemplo, mezclas ambos: artistas más underground del trap puro con otros más consolidados. El hecho de que haya un disco de tantos artistas urbanos juntos en un mismo álbum llama la atención porque no parece haber mucha unión entre artistas de este rollo… ¿Se está cambiando el beef por hacer cosas juntos?

(LM) – Sí es cierto que antes había más rivalidad que ahora. Aún la hay, digamos que hay «grupillos», pero espero que en la escena española se estén uniendo cada vez más artistas. Y no como yo he hecho, de hacer una colaboración con un artista, sino de varios. Ahora se hace, pero solo dentro de grupos muy cerrados. 

H.-  ¿Hubieras metido a alguien más en «TITU»?

(LM) – Sí y no. No es que me falte nadie, aunque si hubiera tenido más tiempo hubieran entrado más personas. Pero era un trabajo que llevaba mucho tiempo haciendo y lo quería sacar ya. Estoy muy contento con la gente que está, y la gente que está también esta contenta con el proyecto.

H.-  ¿Ves algún artista emergente en la escena al que haya que ponerle el ojo, alguien que aún no esté consolidado?

(LM) – Diría que mis colegas. En realidad, yo tampoco estoy consolidado, así que que me echen el ojo a mí. También a mi grupo Damed Squad, a Le Rue Boys… Son los que a mí me gustaría que subieran, y son buenos.

H.-  Mishii, Enry-K y tú. ¿Qué aporta cada uno?

(LM) – No creo que sea lo que aporte cada uno, sino que cuando nos juntamos creamos algo que muy poca gente puede crear. Es como un batido: cada uno tiene sus cosas guays, pero cuando nos unimos surge algo mucho mejor.

H.-  De Damed Squad a triunfar en solitario. ¿Cómo fue el proceso?

(LM) – El proceso fue un poco difícil, porque no lo hemos buscado ninguno. Simplemente surgió, pero no sentiría que hemos dejado de estar juntos. Aunque lo hayamos dejado de lado, los tres tenemos en mente volverlo a activar y esperamos que a finales de año podamos enseñaros cosas.

H.-  Cuéntame un poco sobre esos proyectos futuros, qué vamos a ver…

(LM) – Por el momento, después de «TITU», un poco de relax. Este viernes actúo en el Sónar… y luego vendrán más cosillas, pero está por desvelar.

 

Fotografías: Sofía Suárez (@sofisuars)