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Si ya existen las pruebas PCR para detectar el Covid, ¿por qué no hacer PCR’s para rastrear el algodón? Esa cuestión fue la que MeiLin Wan, vicepresidente de textiles de Applied DNA Sciences, planteó a BOF. Desde luego, hacer esa utopía realidad requiere superar algunos retos hasta lograr un método de rastreo eficaz del algodón hasta su origen geográfico. Aún así, ciertas empresas ya están sembrando el cambio.

Las marcas de moda preocupadas por el origen de su algodón podrían poner una muestra de fibra en una máquina y saber exactamente de qué zona procede. Esa presión de librar su ropa de algodón cosechado bajo trabajos forzosos o falsamente etiquetado como libre de OGM desaparecería.

En este sentido, sería una cuestión que podría extrapolarse a la llamada “crisis del algodón” de China por su violación de los derechos humanos de los trabajadores del campo. Una situación que más allá de señalar al gigante asiático, perjudicó a empresas internacionales que usaban algodón producido en China, como H&M o Nike.

MÉTODOS Y BBDD

Dichas PCR utilizarían el mismo método para detectar el Covid que para analizar el ADN del algodón, obteniendo resultados cotejados con una base de datos de muestras conocidas para separar diferentes procedencias. En ella, coexistirían todos los tipos de algodón conocidos, e incluso aquellos mezclados con tejidos o sintéticos.

Otro método podría ser el del análisis isotópico, que examina la huella química de una fibra, variando en función del entorno en el que creció el algodón, así como basándose en factores como la altitud, las precipitaciones o la composición del suelo.

Los defensores de ambas tecnologías sostienen que lograr la eficacia de esos tests de algodón es una tarea complicada, pero que ya existe la tecnología necesaria para poder detectar el algodón cultivado en diferentes zonas y sus marcadores genéticos para poder descifrar la procedencia de las muestras.

TRAZABILIDAD DE LAS PRENDAS

Applied DNA está en constante experimentación para confirmar las características de cada algodón, tanto su liberación de transgénicos como su procedencia. Para ello, la empresa ha conseguido muestras de grandes países productores de algodón como India o China.

Oritain, que combina el análisis isotópico con la ciencia de los datos y trabaja con socios como Kering en programas de rastreo, ha conseguido desarrollar algoritmos para detectar el algodón mezclado o predecir los cambios resultantes del cambio en el clima con una base de datos de más de diez años.

Determinar con precisión ese origen de los materiales de un producto ayudaría así a completar esa trazabilidad demandante en la nueva era eco-futurista. Aún así, se necesitarían tecnologías más eficaces y que la industria del algodón dedicase recursos necesarios al proyecto, creando bases de datos de cógido abierto con muestras de algodón de todo el mundo.

Si dejásemos de lado ese posible conflicto de intereses, y la presión sobre las marcas y los minoristas acerca de este asunto, podríamos alcanzar el objetivo en cuestión: que la industria de la moda pudiese contar con ese idílico sistema de pruebas para garantizar el rastreo y origen del algodón.

Vía: BOF.

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