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Zonas recreativas, ocio, libros y películas, ropa, sneakers, cafetería para desayunar, restaurante para comer, bar para cenar. Los centros comerciales se han convertido en pequeñas ciudades en miniatura a partir de dinámicas con un objetivo claro: que pases allí el mayor tiempo posible – y que no sepas cuánto tiempo llevas dentro.

El nuevo «centro comercial»

Según la AECC (Asociación Española de Centros y Parques Comerciales), durante los próximos 3 años abrirán en España hasta 17 nuevos centros comerciales. De hecho, España es el tercer país europeo que más centros comerciales tiene previsto abrir.

La noticia apunta a una conclusión evidente: este tipo de espacios están de moda. En realidad, los datos parecen indicar que nunca han dejado de estarlo. El año pasado fue saldado sin pérdidas económicas ni de crecimiento, demostrando saber adaptarse a la transformación digital y lidiando con el auge imparable del comercio electrónico.

X-Madrid

Las próximas aperturas presumen de unos cambios bastante impresionantes que rompen completamente con el concepto tradicional de lo que es un centro comercial. Ya están en marcha proyectos como el DEX (Dining Experience), que fusiona arquitectura, ocio y diseño para ofrecer al consumidor una experiencia multisensorial.

X-Madrid, catalogado como el “anticentro comercial”, ofrecerá una amplia oferta de ocio deportiva, entre la que destacan olas artificiales de surf, fosa de submarinismo, rocódromo y pistas de patinaje, entre otras cosas. Otro ejemplo es Open Sky, próximamente en Torrejón de Ardoz. Contará con un lago central con tirolina, zonas verdes que acogerán espectáculos lumínicos y parques donde tendrán lugar otro tipo de eventos, como teatro o conciertos. Ambos prevén abrir durante los próximos meses de 2019. Sevilla o Zaragoza son otras de las ciudades elegidas para vivir este nuevo estilo de centro comercial.

Open Sky

Renovarse o morir

Pero, ¿quién compra en un centro comercial? La caída de ventas en comercios físicos parece ser aún más notoria en los negocios situados dentro de centros comerciales. De hecho, a ojos del público este tipo de espacios parecen estar lidiando continuamente con liquidaciones, quiebras o desplazamientos de algunos de sus locales. Empresas como Decathlon o Mediamarkt, en un principio vinculados a centros comerciales, han expandido sus puertas con aperturas a pie de calle.

Si todo esto tiene una explicación, es porque los centros comerciales están adaptándose a nuevas tendencias de compra y ocio. Ante el auge del comercio online, estos espacios han centrado sus esfuerzos en pulir una oferta única y original que precisa una experiencia directa, una visita física al espacio. La sofisticación es el punto fuerte de esta evolución, hasta tal nivel que estamos ante algo más parecido a megaresorts de ocio que a centros comerciales como tal. Puede que nuestras compras de ciertos productos se sigan llevando a cabo fuera de las paredes del centro comercial, pero lo cierto es que cada vez es más posible sentirnos atraídos por su oferta.