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La artista concéptuela, Marina Abramović cree que vivimos tiempos tristes en los que no hay cabida para la risa. La crisis sanitaria y económica que asola los cinco continentes ha colocado un halo sombrío sobre todos nosotros. Lo que en consecuencia, según la artista serbia ha hecho que perdamos parte de la esencia que caracteriza al ser humano, el sentido del humor.

Marina Abramović

Seguramente la conozcas por su performance más emocional de 2010. Sentada frente a una silla vacía en el Museo MoMA en Nueva York, esperaba que desconocidos tomaran asiento para conversar con miradas durante unos minutos. Hasta que un inesperado visitante sorprendió a Abramović. Fran Uwe Laysuepen el artista más conocido por su seudónimo Ulay, fue compañero creativo y sentimental de Marina, ambos se reencontraron tras 23 años separados. La sensibilidad emocional del silencio y sus palabras cifradas crearon un aura que manifestó y elevó el poder del arte.

Laysuepen falleció en marzo de este año. Junto con la llegada del Covid a nuestras vidas, para Marina Abramović 2020 ha debido de ser un año de lo más duro. Aun así, ha confesado al artista indio, Nikhil Chopra en una sesión de preguntas y respuestas que, lo que más echa de menos es la risa y los chistes pícaros. La entrevista fue retransmitida por el Museo de Arte y Fotografía de Bengaluru el pasado julio. “Lo único que me falta muchísimo, que veo desparecer por completo, es el humor. No hay humor. No hay chistes sucios políticamente incorrectos”, dijo.

La pandemia, el bloqueo y la creciente politización del mundo según Abramović están siendo las consecuencias de la pérdida del sentido del humor. Además, reflexionó sobre los inconvenientes que eso suponía al propio universo artístico. Y garantizó que, si nuestra actual actitud hubiera estado presente en la sociedad de los 70, 80 y 90, muchas de las obras nacidas de dichas décadas habrían sido imposibles crearlas.

Marina Abramović

“Tienes que abrir el corazón con la risa, y luego puedes decir la verdad después de eso”. A pesar de que este año esté siendo confuso, diferente y muy duro para muchas personas, no podemos olvidar reír, porque con ella sabremos que todavía nos quedan cosas por las que luchar y seguir adelante.

El próximo proyecto de la artista serbia es una ópera que verá la luz el próximo 1 de septiembre en la Ópera Estatal de Baviera. Su obra recibirá el nombre de “7 Muertes de Maria Callas” en la que tendiera un homenaje a la soprano estadounidense.