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El pasado jueves, 22 de octubre comenzaron las protestas en Polonia cuando el Tribunal Constitucional apoyó al partido ultraderechista que gobierna el país. Éste pidió a la institución judicial prohibir el aborto en caso de que exista una malformación en el feto. 

Durante esta semana, miles de polacos se han lanzado a las calles para manifestarse en contra la Ley del aborto y su opresor: el gobierno. El mismo que socava los derechos de las mujeres y de los grupos minoritarios. Antes del jueves, los abortos por anomalías en el feto, incesto, violación o cuando suponía un riesgo para la salud de la mujer, estaban permitidos. El gobierno pidió al Tribunal Supremo prohibir el aborto en caso de que exista malformación en el feto. Todo ello, sin considerar el trauma psicológico que supone para una mujer y una familia traer al mundo un bebe con grabes problemas físicos o con una baja esperanza de vida.

Actualmente, el estado polaco tiene una de las leyes contra el aborto más restrictivas de los países occidentales. Frente a esto, no podemos olvidar la influencia de la Iglesia católica, la cual ha presionado durante los últimos años al gobierno para que endurezca las medidas. Todo ello se debe al poder que se le concedió tras la caída del comunismo. Esto convirtió a la Iglesia Católica en uno de los pilares fundamentales del pueblo y por lo tanto, en una de las principales fuentes de influencia social.

Por esta razón, grupos de jóvenes se enfrentaron a esta institución haciendo pintadas en las paredes de enclaves religiosos de todo el país. Contra estos manifestantes, se encuentran los activistas de extrema derecha, los cuales han estado defendiendo los templos usando la fuerza física en algunas ocasiones. Lo cual demuestra la alianza entre los altos cargos del congreso, la Iglesia Católica y estas organizaciones ultraderechistas.

Los polacos llevan años lidiando con un gobierno que viola los derechos de los grupos más vulnerables, como ocurre también con el colectivo LGTBI. El cual se ha visto rechazado, denigrado y expulsado socialmente en varios puntos del país; como las llamadas “zonas libres de LGBT”.

El mundo entero se está haciendo eco de su lucha, mostrándoles su apoyo a través de redes sociales con los siguientes hashtags: #pieklokobiet#strajkkobiet